Lehigh Valley Hospital: When It Matters Most
lvh.org home page Careers at LVH Education @ LVH For Professionals working with LVH
Noviembre Diciembre 2006

Reconocimiento del autismo

Conozca las señales de esta afección misteriosa

Como sus mellizos James y Thomas, de 9 años, nacieron ocho semanas prematuros, Sheri Miltenberger Garrou esperaba una cierta demora en su desarrollo. Pero después de 18 meses, Garrou y su ex esposo comenzaron a inquietarse con respecto a Thomas. “No se comportaba con nosotros en la forma en que lo hacía James y daba vueltas continuamente en círculo”, cuenta Sheri.

La pareja sospechó autismo y, en última instancia, sus temores se confirmaron. “Mi reacción inmediata fue resolver el problema”, cuenta Sheri. Lamentablemente, este era un problema que no tenía solución.

El autismo es un síndrome de desarrollo cerebral que se presenta antes de los 3 años de edad. Sus principales características consisten en dificultad para comunicarse, verbalmente o de otras formas, problemas de interacción social y ciertos patrones de comportamiento (Ver cuadro a la derecha). “Estos síntomas no se presentan de un día a otro”, afirma el neurólogo pediatra Dr. Shu-Gang Xu. “Muchas veces la familia comienza a sentir de a poco que algo está mal. El niño no juega ni habla como otros niños o pasa horas solo, alineando sus juguetes”.

El autismo se presenta en diversos niveles de gravedad. Algunos niños tienen problemas sociales principalmente (Como ejemplo podemos citar el síndrome de Asperger, un tipo de autismo en el cual el lenguaje se desarrolla dentro del período esperado). Otros casos son más graves e incluso puede haber evidencia de retraso mental. “No tenemos idea de las causas de estas variaciones”, dice la Dra. Karen Senft, pediatra del desarrollo.

Como los síntomas son tan diversos, Garrou no se dio cuenta de que su otro mellizo también tenía autismo. “A los tres años, recibió un diagnóstico de autismo más leve”, explica Sheri. James no está al nivel de su grado escolar, “pero sabe ortografía, y puede leer y hacer cuentas”.

El autismo trasciende todos los grupos raciales, étnicos y socioeconómicos, pero es cuatro veces más frecuente en los varones. Las investigaciones apuntan a diversos factores genéticos, que posiblemente se desencadenan debido a condiciones del entorno. Pocos años atrás, surgió la pregunta sobre una relación entre el autismo y las vacunas infantiles que contienen mercurio. El mercurio se eliminó, pero los casos de autismo siguieron aumentando: las estadísticas varían de 1 niño en 1000 a 1 en 166. “El aumento en el número de diagnósticos se debe, en gran medida, a la mayor concientización pública”, opina el Dr. Xu, “y la evaluación del desarrollo se está convirtiendo en rutina”.

“De una cosa estamos seguros: el comportamiento de los padres no causa autismo, de ninguna forma”, afirma el Dr. Dhanalakshmi Ramasamy, psiquiatra de adolescentes.

Según la Dra. pediatra Mary Stahl Levick, los padres típicamente expresan sus sospechas de autismo al médico cuando el niño tiene alrededor de 18 meses. “Nosotros les hacemos preguntas de evaluación muy sencillas, como ¿mira directamente a los ojos el niño?”. El pediatra posiblemente derive la familia a un neurólogo, pediatra del desarrollo u otros especialistas. “El diagnóstico se basa, en gran parte, en la observación del niño y en lo que relatan los padres respecto de su desarrollo”, dice el Dr. Xu.

“Si bien no hay ningún medicamento ni terapia que cure el autismo, existe la esperanza de ayudar a estos niños a alcanzar su pleno potencial”, afirma el Dr. John Campion, psiquiatra de adolescentes. “La clave es un diagnóstico temprano, para que el tratamiento pueda iniciarse lo antes posible”.

Para tratar el autismo, los especialistas recurren a una amplia variedad de enfoques, como la terapia del habla, ocupacional y del comportamiento, con el fin de que el niño aprenda a comunicarse, jugar e interactuar con los demás.

Esta afección claramente presenta retos para toda la familia, desde soportar el comportamiento del niño autista hasta el impacto sobre los hermanos, las alternativas de guardería y las decisiones sobre educación. “Busquen apoyo”, aconseja la Dra. Senft. Ya sea que éste se preste en forma de servicios de relevo, la ayuda de la familia extendida o un grupo de apoyo, “lo importante es aceptar ayuda cuando se pueda obtener”.

“Hay que redefinir los sueños que uno tenía para su hijo”, añade Sheri Garrou. “Si bien mis hijos nunca se curarán, están mejorando lentamente”.

¿Le interesa conocer más detalles sobre los síntomas del autismo, sus recursos locales y las lecturas recomendadas? Llame al 610-402-CARE o visite el sitio www.lvh.org/healthyyou.


This page last updated 2/12/08 04:08 PM
ARTICLE TOOLS:

email this article to a friend print this article    Del.icio.us   Stumble It!






hon cod ©2008 Lehigh Valley Hospital and Health Network
LVH Info Line: 610-402-CARE
Cedar Crest & I-78, P.O. Box 689, Allentown, PA 18105-1556

Lehigh Valley Hospital has campuses in Allentown and Bethlehem, Pa. and serves the Pennsylvania communities of Easton, Doylestown, Quakertown, Hazelton, Lehighton, Perkasie, Pottstown, Pottsville, Reading, Scranton, Wilkes Barre, Stroudsburg, and the Poconos and also Phillipsburg and Flemington, N.J., and western New Jersey. You don't have to travel to Philadelphia or New York for quality health care.

 
Increase the Size of Text by clicking here. Descrease the Size of Text by clicking here Email this story to family and friends. Print this story formatted for your printer.